¿Hay vida fuera del sistema solar?

Por Mario Bunge
Para La Nación
 

MONTREAL
A caballo entre el Renacimiento y la Revolución Científica del siglo XVII, el filósofo italiano Giordano Bruno construyó una cosmología imaginativa y original, aunque no precisamente científica. Supuso que el universo es infinito, que contiene muchos sistemas planetarios y que algunos de los planetas extrasolares podrían estar habitados e incluso hospedar civilizaciones mejores que las europeas de su tiempo.

En 1600 la Inquisición castigó estas y otras herejías de Bruno, arrancándole la lengua y quemándolo. Había que hacer un escarmiento ejemplar, que asustara a otros Brunos en potencia. Era preciso seguir censurando la cultura para evitar que ésta se desenvolviera libremente y amenazara así la supremacía de la obsoleta, estrecha, rígida y sombría cosmovisión cristiana.

Irónicamente, tres siglos antes Alberto Magno, el maestro de Tomás de Aquino, había declarado que "uno de los problemas más maravillosos y nobles respecto de la naturaleza es el de si hay un solo mundo o muchos". ¿Qué habría ocurrido si la Iglesia hubiera tolerado las actitudes inquisitivas de Alberto y Tomás? Por supuesto, a la larga el fanatismo fracasó. En efecto, poco después triunfaron la Revolución Científica (Harvey, Galileo, Boyle, Newton), luego la Ilustración (Euler, Voltaire, Diderot, Smith, Lavoisier, Condorcet), y finalmente la eclosión científica, técnica y humanística de los siglos XIX y XX.

 

No somos los únicos

Hoy rendimos homenaje a la fantasía bruniana. Aún no sabemos si el universo es infinito como lo postuló Bruno, pero en cambio sabemos que nuestro sistema solar no es el único. En efecto, en el curso de los últimos dos años se ha descubierto más de una veintena de sistemas solares. En casi todos los casos estos descubrimientos fueron indirectos: lo que observaron los astrónomos son grandes estrellas que oscilan, presuntamente porque en torno de ellas gira uno o más planetas masivos y cercanos. En un caso se observó algo aún más sorprendente: la disminución de la luminosidad de la estrella a lo largo de una línea que la atraviesa, y que se sospecha que es la trayectoria de un planeta. Es como adivinar que entró un ladrón porque falta la platería.

También la conjetura bruniana acerca de la existencia de otros mundos habitados es objeto de investigación, esta vez astronáutica. En efecto, la finalidad de la misión Apolo a Marte, en 1976, fue averiguar si en ese planeta hay vida, o huellas de vida. Lejos de desanimarse por ese fracaso inicial, la NASA ha adoptado recientemente, como objetivo principal, la búsqueda de vida fuera de nuestro planeta. Y se habla, aunque por ahora sólo como fantasía científica, de exobiología. Nueva reivindicación de Bruno.

El objetivo próximo de estas exploraciones es bastante modesto, a saber, encontrar agua líquida fuera del sistema solar. La vida no podría haber surgido sin agua líquida durante un par de miles de millones de años como mínimo, que es lo que tardó la vida en surgir en nuestro planeta. A su vez, la presencia de agua líquida indica la presencia de otra condición necesaria para la vida: una temperatura comprendida entre los puntos de congelación y de ebullición del agua.

 

Una humilde bacteria

Muchos científicos confían en que las condiciones restantes sean más fáciles de cumplir. Pero no se sabrá exactamente cuáles son mientras no se logre sintetizar una humilde bacteria en el laboratorio. De modo, pues, que el progreso de la exobiología exige el adelanto de las investigaciones del origen de la vida en nuestro planeta.

Estas investigaciones empezaron en serio hace siete décadas. Las recoge por lo menos una revista especializada, que se viene publicando desde 1974, y se titula, precisamente, Origin of Life and Evolutionary Biochemistry . Además, de tanto en tanto se celebran congresos internacionales sobre evolución molecular y origen de la vida.

Si se llegara a encontrar huellas de vida en algún planeta extrasolar, se podrá plantear la pregunta siguiente: ¿habrá civilizaciones diferentes de las terrestres? De hecho, esta pregunta ya fue formulada hace una cuarentena de años, e incluso se estableció un programa de escucha de emisiones de radio extrasolares. Durante muchos años se buscaron señales electromagnéticas codificadas, pero hasta ahora no se las ha hallado. La opinión experta sigue dividida entre los optimistas y los escépticos.

 

Modelos cosmológicos

En cuanto a la hipótesis bruniana de la infinitud del universo, todavía está en el limbo. Los datos disponibles acerca de la distribución de la materia en el cosmos aún no son suficientemente exactos para decidir en forma concluyente entre la hipótesis de la infinitud y su opuesta.

Es verdad que casi todos los modelos cosmológicos actuales son finitos. Pero esto puede deberse a su mayor sencillez matemática. Una bola tiene un volumen finito que, si se infla, lo hace a la velocidad de la luz. Además, está el aspecto psicológico: el infinito asusta a la mayoría de la gente, aunque sea el pan diario de los matemáticos. Un universo finito parece más casero y confortable.

La cosmología actual es más rigurosa que la de Bruno: es megafísica. Pero, ¿existiría si no hubiera habido cerebros curiosos, imaginativos y valientes como el de Bruno y otros precursores de la ciencia moderna? ¿Se desarrollaría si se exigiera a los astrónomos adoptar un "paradigma" único? ¿Existiría la astronomía si se la confinara a la medición del tiempo para beneficio exclusivo de los transportes, las comunicaciones y la agricultura? ¿Nos enteraríamos diariamente de novedades científicas desconcertantes, y a veces hermosas, si los investigadores estuviesen obligados a producir exclusivamente para el mercado, para el partido o para la Iglesia? Rumien estas preguntas los economicistas y los neoliberales que quisieran mercantilizarlo y privatizarlo todo, incluso la ciencia y los planetas por descubrir

About these ads

Una respuesta to “¿Hay vida fuera del sistema solar?”

  1. Nelson Piedra Says:

    Estimado Federico Langer, te escribo desde Ecuador, un grupo de profesores de la Universidad Técnica Particular de Loja, nos identificamos de alguna medida con el pensamiento de Bunge, me encataria que podamos establecer un red de estudio internacional alrededor de la sistémica.
    Si me permites te hago una observación, entiendo que tu mail es grupobunge@gmail.com y no
    http://www.GRUPOBUNGE.gmail.com, que corresponde a un direcciòn web en lugar de dirección de correo, por tanto intenta cambiar esta infortmación en la sección de bienvenida cuando explicas la forma de publicar contenidos.

    Recientemente publique un entrevista que se hizo a Mario Bunge en torno al Efecto Mateo de Merton, lo puedes leer en http://www.utpl.edu.ec/upsiblog; me gustaria poder publicarlo aqui.

    Cordialmente,

    Nelson Piedra

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 106 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: