Mirando pensar

No puedo saber qué está pensando el desconocido que me acompaña en el subte. Pero podría averiguarlo, al menos en parte, si lograra intimar con él. En efecto, averiguaría qué le interesa y le tiraría de la lengua. Al fin y al cabo, se dice que la lengua es el espejo del alma. Al menos, esto es lo que sostiene Noam Chomsky, y es presumiblemente una de las creencias que lo indujo a hacer lingüística: escuchar a la gente para leer su mente.

Pero ya sabemos que el habla no es muy fidedigna. Ante todo, el hablante, aun si es sincero, no lo dice todo. Siempre guarda algo, ya porque quiere mantenerlo secreto, ya porque no le parece pertinente aunque de hecho lo sea, ya por modestia. Segundo, su interlocutor suele interpretar mal lo que oye, ya porque tomó una palabra por otra, ya porque no comparte lo que hace falta saber para entender cabalmente. Si esto nos pasa a diario con miembros de nuestra familia y con viejos amigos, ¿por qué no ha de suceder, aun con mayor frecuencia, con desconocidos?

Además del expediente casero para leer mentes ajenas, se dispone hoy de medios experimentales que no recurren al habla. Uno de ellos consiste en insertar electrodos en neuronas para registrar su actividad eléctrica. La intensidad de las descargas neuronales mide la intensidad de la actividad nerviosa.

Uno de los experimentos más recientes y sensacionales de este tipo fue hecho en el Massachusetts Institute of Technology (MIT) por el investigador Matthew Wilson y su alumno de tesis Kenway Louie. El problema que estudiaron fue averiguar si las ratas sueñan. Para ello empezaron por entrenar ratas para que caminaran por un laberinto circular a lo largo del cual encontraban alimento. Previamente, les habían insertado una docena de electrodos en el hipocampo, pequeño sistema de neuronas que se especializa en el aprendizaje y la memoria, particularmente de relaciones espaciales. Los mismos electrodos registraron la actividad del hipocampo mientras las ratas dormían.

El lugar del sueño

Resultó que, en la mayoría de los cuarenta ensayos, durante el sueño se activaron las mismas neuronas, y con las mismas pautas, que durante la vigilia. Es decir, las ratas soñaban que recorrían el laberinto a la misma velocidad con que lo hacían mientras estaban despiertas. Los investigadores pudieron identificar el lugar preciso del laberinto que soñaban las ratas. Pero, ¿cómo supieron que las ratas estaban soñando y en qué momento lo hacían? Pues observando los ojos: aunque cerrados, se mueven rápidamente mientras se sueña, como lo muestran sensores posados sobre los párpados. Por este motivo, en inglés este tipo de sueño se llama REM ( rapid eye movement , "movimiento rápido de los ojos").

Esto se sabe porque, al observarse el REM en seres humanos durmientes, se los despierta y se les pregunta si estaban soñando. La hipótesis es que lo mismo ocurre con las ratas, que, al fin y al cabo, pertenecen a la misma clase de los mamíferos. Es claro que debe de haber diferencias. Por ejemplo, mientras las ratas sueñan presumiblemente con laberintos lujosamente decorados con cubitos de queso, nuestros sueños son más refinados (queso y jugo de uva) y variados (queso, jugo de uva y mujer).

Hay técnicas más refinadas: las de visualización de la actividad neural. Estos medios permiten ver, por ejemplo, lo que pasa en el cerebro de un ser humano mientras intenta recordar una palabra, resolver un problema matemático, mirar una imagen emotiva, escuchar música, tratar de identificar un olor, prepararse para mover un brazo. (Sí, es posible saber en qué momento se forma la intención de efectuar un movimiento.)

Una de las herramientas más potentes es la tomografía con emisión de positrones (electrones positivos), conocida por su sigla en inglés PET. Al sujeto se le inyectan moléculas radiactivas, las que hacen de indicadores del metabolismo regional en el cerebro durante un breve período. O sea, la intensidad de la radiación emitida por una zona dada indica la intensidad de la actividad metabólica en dicha región.

Interesante y horrible

Una técnica de visualización neural aún más potente es la visualización funcional por resonancia magnética (fMRI). A diferencia de la PET, no emplea radiación y no es riesgosa. Además, esta técnica provee una imagen de mucho mayor resolución espacial y temporal. Pero comparte con la PET el inconveniente de que el sujeto experimental tiene que permanecer media hora metido dentro de un cilindro metálico mientras lo penetra un intenso campo magnético.

Para muchos sujetos, en particular los de corta edad, esta experiencia es muy desagradable. Por este motivo, hasta ahora no se ha podido aplicar esta técnica al estudio de chicos hiperactivos ni autistas. Habrá que inventar máquinas más amistosas.

En resumen, hoy se puede determinar con precisión qué partes del cerebro se activan mientras sentimos, percibimos, recordamos o pensamos algo. Pero los instrumentos en cuestión no nos dicen qué siente o piensa el sujeto. Este tiene que contárnoslo si queremos saberlo. Y si no quiere o no sabe contar lo que le pasa mientras lo observamos, no podemos averiguar el contenido de sus procesos mentales.

Las emociones son algo más tratables que las percepciones y los pensamientos. Por ejemplo, si se activa anormalmente su amígdala cerebral al contemplar una fotografía, sabemos que está enojado o asustado por lo que vio en la foto.

Casi todas estas novedades han ocurrido en el curso del último cuarto de siglo. No constituyen sino una mínima muestra de los hallazgos de la psicobiología o neurociencia cognoscitiva. Esta estudia los procesos mentales como procesos neurales. O sea, adopta tácitamente la vilipendiada hipótesis materialista de que lo mental no es inmaterial sino corporal. Esta hipótesis ha sido tan fecunda, que la han adoptado algunos filósofos, pese a que los filósofos suelen ser los últimos en enterarse de los hallazgos científicos.

En resumen, ya se ha empezado a averiguar qué piensan los demás. En el futuro será difícil proteger el secreto y la intimidad. ¡Qué interesante! ¡Y qué horrible!

3 comentarios to “Mirando pensar”

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  2. 385115 Blog Verification Says:

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